La mañana del lunes de la cuarta semana fue particularmente extraña. Será que durante el trayecto desde mi hogar a la universidad en el metro fue esencialmente una experiencia alucinógena a causa del incremento de vapores soporíferos, debido a ubicarme de forma inexorable al interior de una axila cavernosa de un individuo inusualmente enorme que parecía albergar todos los géiseres del mundo, pero sin dudas sabía que el primer día de esta semana tan crítica debía ser especial y ya lo anticipaba como una profecía a punto de cumplirse.
No tenía idea de qué haría para encontrar un tema. El temor de prolongar mi estadía en la universidad estaba presente, amenazando mi economía, mi paciencia y también mis proyectos. Cabizbajo, llegué a la escuela preguntándome si debía pasar a la oficina de algún profesor que ya me había ofrecido tema. Sin dudas, eso no me satisfacía y supongo que es algo común en muchos estudiantes que por salir del problema, terminan aceptando cualquier idea, sea o no de su gusto. Algunos compañeros incluso me comentaban que daba lo mismo, que no debía darle tanta importancia a la memoria. Muchas veces me pregunté por qué era incapaz de ver con tanto relajo este asunto y, sinceramente, no podía. Necesitaba hacer algo que identificara como un desafío, que fuera atractivo y que, además, se relacionara de alguna manera con el terremoto; ¿cómo no iba a querer que fuera así si pretendía ser Ingeniero Civil?, ¿cómo no iba a interesarme algo de eso con tanta fuente de dato posible y tan común en el país?
A estas alturas tanta duda me tenían chato. Así que fui no más al piso de las oficinas de los profesores cuando de pronto recordé a uno al cual nunca había ido a ver. Nunca lo tuve en mente, porque simplemente no había tenido clases con el. Los comentarios de pasillo lo posicionaban como una leyenda viviente de la ingeniería sísmica. También lo definían como un individuo serio, rudo y de conocimientos tan amplios que ser sometido a una de sus preguntas causaban suficiente temor por cometer un error que usualmente sus alumnos practicaban la mejor forma de pasar desapercibido en sus clases. Su nombre, Warlock.
La oficina de Warlock estaba cerrada y en el costado de su puerta colgaba un papel con una lista de temas que el profesor proponía. Prácticamente todos me interesaron y sentí que recuperaba el sentido de lo que buscaba, por lo que rápidamente le envié un email solicitando la posibilidad de tomar alguno de sus temas. Al rato me respondió diciéndome que me esperaba para una reunión al día siguiente en su oficina. Todo bien.
Es martes y me encuentro con él. Resultó ser mucho más amable de lo esperado y la conversación fue bastante sencilla. Mis intereses, mis expectativas, mis posibilidades... todo fue motivo de conversación para definir el tema y generar proyecciones de lo que cada una de las ideas podían darme. Entre todos, aunque no era innovador, me decidí por el que entregaba más experiencia en términos prácticos. Además, me daba la oportunidad de aproximarme al mundo de experimentación con estructuras. Entonces, escogí el tema de un estudio experimental de estructuras de hormigón armado dañadas por el terremoto del 27 de febrero. Todo un nombre que solo decirlo ya me hacía sentir la mega estrella de la ingeniería galáctica. En palabras de don Warlock, necesitaría estudiar muchos edificios en distintas partes del país y movilizarme dentro de 3 semanas. Un encanto de tema... ¡¡Aaaaah!! Todo está sujeto a cambio, ¿cierto?.
Manos estrechándose como firmando un acuerdo y de pronto la seriedad en el rostro del profesor como prediciendo que no será fácil. Sí, sí me fijé en eso, pero no me supe en qué sentidos. Justo cuando pensaba que las cosas se simplificarían, se pusieron más complicadas y, a veces, más absurdas. Lo que me importaba en ese momento es que lo que requería el profesor, era algo en lo cual yo era absolutamente ignorante, relacionado con el manejo estadístico de variables de interés para los parámetros que buscaríamos. Detalles. Todo un desafío.
Rápidamente, comencé a investigar y leer memorias anteriores. Para el jueves de esa semana tenía listo el resumen, el cual se lo envié a mi profesor guía, Warlock, y al profesor orientador del curso, a quien llamaremos Su Santidad. A pesar de que a don Warlock le pareció bien el resumen, Su Santidad discrepó en su opinión ya que, según su punto de vista, no era preciso en la cantidad de edificios. Eso fue lo que me dijo durante su clase, a lo que le respondí, no sin antes sentir cómo se abrían las puertas del infierno bajo mis pies, que ese era un problema que mi profesor guía estaba resolviendo. Sin importar lo que uno diga, Su Santidad siempre encontraría motivos para regalarnos un discurso corrector y humillante. Ese día no lo sabía, pero lo peor era tratar de discutirle. Esto, porque desde su punto de vista debería eliminar el ramo si no lograba aclarar ese punto débil. Además, me preguntó cuáles sería las metodologías que emplearía y se las expliqué. Lo más extraño fue que él decidió explicarme cuáles deberían ser los métodos, siendo estos los mismos que yo le había dicho. Como no deseaba quedar como un ignorante a quien había que enseñarle justo lo que ya sabía, le señalé le repetición que él hacía, "con todo respeto, Su Santidad". Tremendo error, porque se sintió obligado a repetírmelo, con efusividad e ímpetu multiplicados y más inspirado que político universitario. Su pregunta: ¿seguirás con el tema?.
La decisión ya estaba tomada.
jueves, 30 de diciembre de 2010
lunes, 27 de diciembre de 2010
1. Selección de tema, profesores, decisiones y traiciones.
La selección de un tema sobre el cual uno desarrollará su Trabajo de Título dependerá del tipo de individuo que uno es o, en caso extremo, del tipo de individuo que definitivamente NO es. Esto sucede, porque es perfectamente posible que ni aun en el último tramo del proceso universitario uno sabe a ciencia cierta qué tipo de actividades realizará durante el ejercicio de su profesión. Por supuesto, lo que uno haga en su memoria puede terminar siendo algo que nada tiene que ver con lo que hará en el futuro, pero al menos, pensé yo, debía ayudarme a ordenar mi cabeza.
Por lo tanto, ahí estaba yo con mi ignorancia y falta de decisión. Contra lo esperado por mí, esta etapa en la universidad está temporalmente rígidamente delimitada. Tenía 5 semanas para tener listo un resumen del tema, lo cual no se cansaba de repetir, con deprimente sermón incluido, nuestro profesor "orientador" del curso de Introducción al Trabajo de Título. Entonces, decidí salir a buscar a algún profesor que propusiera entre sus trabajos un tema para mi memoria. En ese momento me pareció apropiado ir junto a un compañero de carrera, un amigo a quien denominaré Taldo, a ver qué podían ofrecernos los profesores.
De partida deseché la posibilidad de considerar un tema relacionado con el área de la construcción, no porque no me gustara si no que debido a que el área que quizá más me ha costado es la estructural, por lo que consideré que sería un buen último desafío buscar a los profesores que se enfocaban más en temas analíticos o de investigación vinculados al tema de diseño o estudio de estructuras, de cualquier tipo. Rápidamente descarté dos opciones de ideas que me parecieron demasiado "analíticas", con mucho estudio teórico y poco práctico al final. Con Taldo estuvimos buscando durante una semana, contrastando nuestras apreciaciones o ideas de lo que queríamos hacer hasta que tuvimos la oportunidad de hablar con el director de carrera.
La propuesta fue espectacular. Se trataba de un estudio de vulnerabilidad de estructuras de acuerdo a los datos del terremoto de febrero. En el contexto, resultaba muy interesante para poder contrastar datos actuales y sus resultados con posibles eventos futuros. A ambos nos interesó, pero seguimos buscando. La siguiente semana separamos nuestra búsqueda, en la que Taldo descubrió un tema más interesante desde su punto de vista. Por mi parte, otro profesor ofreció unos temas que exigían estar más tiempo desarrollándolo del que puedo, aunque estuve unos días meditándolo. Se lo comenté a mi buen amigo, pero no podía decidirme. De todas maneras, le comenté, el estudio de vulnerabilidad parecía ser el más adecuado.
Llega la tercera semana y lo primero que hago es decirle a Taldo "Voy donde el director a decirle que acepto su tema". Sin dudas, Taldo, quien tiene un estilo bastante retraído y conductas que rayan en la reserva de una novicia, no esperaba que yo considerara como propio el tema, y por supuesto, no lo era. Sin embargo, cuando me respondió "¡¡Chuta!!, le dije a Callampín que fuera a pedírselo, porque él no tenía tema". Si esto hubiera sido una teleserie Venezolana, yo habría agarrado un puñal, exhibiría mi pecho peludo, y le exigiría que me devolviera al hijo (mi tema) que tuve con la madre de la prima de su abuela, que resultaba ser la hija del hermano de su sobrino, mi padre. Y aunque pensé seriamente en buscar un puñal, me limité a decirle: "¡¡¿Pero Taldo, cómo...?!! Ya, Chao". Me fui donde el director a ver si aun habían posibilidades; ya estaba asignado. Por supuesto, no fue una traición. Desconozco completamente el tipo de amistad que Taldo y Callampín tenían. Sin embargo, los compañeros que se enteraron del suceso quedaron tan sorprendidos como yo y comprendieron mi decepción. Siempre he creído que los amigos defienden los intereses de unos a otros, lo que no ocurrió en este caso; o no había amistad (lo cual ya era muy decepcionante, porque creía que sí) o ésta se perdió en ese instante. No sería la última movida de Taldo, en todo caso.
Terminé la semana buscando más temas e incluso comencé a mirar el lado constructor, pero nada me convencía. Al final de ésta, el profesor del curso nos presionó por tener listo el resumen, que si no lo teníamos, deberíamos eliminar el ramo y postergar el proceso durante un semestre más. al ver que yo no avanzaba, debí soportar uno de sus más inspirados sermones. Ese día me sentí como pecador arrepentido.
Y sucedieron más cosas...
Por lo tanto, ahí estaba yo con mi ignorancia y falta de decisión. Contra lo esperado por mí, esta etapa en la universidad está temporalmente rígidamente delimitada. Tenía 5 semanas para tener listo un resumen del tema, lo cual no se cansaba de repetir, con deprimente sermón incluido, nuestro profesor "orientador" del curso de Introducción al Trabajo de Título. Entonces, decidí salir a buscar a algún profesor que propusiera entre sus trabajos un tema para mi memoria. En ese momento me pareció apropiado ir junto a un compañero de carrera, un amigo a quien denominaré Taldo, a ver qué podían ofrecernos los profesores.
De partida deseché la posibilidad de considerar un tema relacionado con el área de la construcción, no porque no me gustara si no que debido a que el área que quizá más me ha costado es la estructural, por lo que consideré que sería un buen último desafío buscar a los profesores que se enfocaban más en temas analíticos o de investigación vinculados al tema de diseño o estudio de estructuras, de cualquier tipo. Rápidamente descarté dos opciones de ideas que me parecieron demasiado "analíticas", con mucho estudio teórico y poco práctico al final. Con Taldo estuvimos buscando durante una semana, contrastando nuestras apreciaciones o ideas de lo que queríamos hacer hasta que tuvimos la oportunidad de hablar con el director de carrera.
La propuesta fue espectacular. Se trataba de un estudio de vulnerabilidad de estructuras de acuerdo a los datos del terremoto de febrero. En el contexto, resultaba muy interesante para poder contrastar datos actuales y sus resultados con posibles eventos futuros. A ambos nos interesó, pero seguimos buscando. La siguiente semana separamos nuestra búsqueda, en la que Taldo descubrió un tema más interesante desde su punto de vista. Por mi parte, otro profesor ofreció unos temas que exigían estar más tiempo desarrollándolo del que puedo, aunque estuve unos días meditándolo. Se lo comenté a mi buen amigo, pero no podía decidirme. De todas maneras, le comenté, el estudio de vulnerabilidad parecía ser el más adecuado.
Llega la tercera semana y lo primero que hago es decirle a Taldo "Voy donde el director a decirle que acepto su tema". Sin dudas, Taldo, quien tiene un estilo bastante retraído y conductas que rayan en la reserva de una novicia, no esperaba que yo considerara como propio el tema, y por supuesto, no lo era. Sin embargo, cuando me respondió "¡¡Chuta!!, le dije a Callampín que fuera a pedírselo, porque él no tenía tema". Si esto hubiera sido una teleserie Venezolana, yo habría agarrado un puñal, exhibiría mi pecho peludo, y le exigiría que me devolviera al hijo (mi tema) que tuve con la madre de la prima de su abuela, que resultaba ser la hija del hermano de su sobrino, mi padre. Y aunque pensé seriamente en buscar un puñal, me limité a decirle: "¡¡¿Pero Taldo, cómo...?!! Ya, Chao". Me fui donde el director a ver si aun habían posibilidades; ya estaba asignado. Por supuesto, no fue una traición. Desconozco completamente el tipo de amistad que Taldo y Callampín tenían. Sin embargo, los compañeros que se enteraron del suceso quedaron tan sorprendidos como yo y comprendieron mi decepción. Siempre he creído que los amigos defienden los intereses de unos a otros, lo que no ocurrió en este caso; o no había amistad (lo cual ya era muy decepcionante, porque creía que sí) o ésta se perdió en ese instante. No sería la última movida de Taldo, en todo caso.
Terminé la semana buscando más temas e incluso comencé a mirar el lado constructor, pero nada me convencía. Al final de ésta, el profesor del curso nos presionó por tener listo el resumen, que si no lo teníamos, deberíamos eliminar el ramo y postergar el proceso durante un semestre más. al ver que yo no avanzaba, debí soportar uno de sus más inspirados sermones. Ese día me sentí como pecador arrepentido.
Y sucedieron más cosas...
domingo, 26 de diciembre de 2010
Antecedentes de todo el cuento, lo que se puede escribir y lo que no se puede.
Cómo empezar a escribir sobre mi memoria si no explico un poco de lo que he estado estudiando estos años.
Actualmente, soy aspirante a Ingeniero Civil, con mención en Estructuras, Construcción y Geotecnia, de una universidad de Chile (para efectos del blog no importa cuál, XD). Eso quiere decir que si usted quiere construir una estructura, yo al menos finjo que tengo las habilidades de hacerlo y me comprometo a lograrlo de la mejor forma que la tecnología lo permita... todo esto si es que logro convencer a los profesores de mi comisión evaluadora de que soy capaz de hacerlo. Ellos serán quienes evalúen mi trabajo de título y mi exposición final, con lo que determinarán si obtendré o no el título... ya hablaré algo de ellos.
La verdad es que no tengo idea si debo resguardar nombres, lugares y situaciones específicas que dañen o molesten la privacidad de ya sea los profesores, alumnos, edificios o personas involucradas. Aunque sería súper interesante descubrir qué sucede en tal caso, prefiero evitarme problemas suponiendo que la gente puede, efectivamente, molestarse. Por lo tanto, utilizaré nombres y lugares ficticios. Si por alguna razón usted piensa que está metido en esta historia y además bajo un nombre ridículo, mejor piense que hablo de otro individuo. Cualquier semejanza con la realidad ES premeditada, pero no persigo fines destructivos.
Además, fue solicitado que los resultados de mi investigación no sean publicados hasta el estudio previo de ella por parte de un comité especial. A ellos les debo mis respetos y obediencia en este sentido ya que permiten el desarrollo de mi trabajo. Por lo tanto, no esperen resultados si no hasta muy al final del cuento de este blog... por otra parte, da lo mismo: no es el objetivo.
Y finalmente, DE QUÉ TRATA LA MEMORIA. Ésta corresponde a un "Estudio Experimental del Comportamiento Dinámico..." de una estructura dañada por el terremoto que se produjo en Chile el 27 de Febrero a comienzos de este año que ya termina. Sin embargo, la selección de este tema es parte de lo que quiero relatar, por lo que lo dejaré para la próxima entrada.
Hasta pronto!!!
Actualmente, soy aspirante a Ingeniero Civil, con mención en Estructuras, Construcción y Geotecnia, de una universidad de Chile (para efectos del blog no importa cuál, XD). Eso quiere decir que si usted quiere construir una estructura, yo al menos finjo que tengo las habilidades de hacerlo y me comprometo a lograrlo de la mejor forma que la tecnología lo permita... todo esto si es que logro convencer a los profesores de mi comisión evaluadora de que soy capaz de hacerlo. Ellos serán quienes evalúen mi trabajo de título y mi exposición final, con lo que determinarán si obtendré o no el título... ya hablaré algo de ellos.
La verdad es que no tengo idea si debo resguardar nombres, lugares y situaciones específicas que dañen o molesten la privacidad de ya sea los profesores, alumnos, edificios o personas involucradas. Aunque sería súper interesante descubrir qué sucede en tal caso, prefiero evitarme problemas suponiendo que la gente puede, efectivamente, molestarse. Por lo tanto, utilizaré nombres y lugares ficticios. Si por alguna razón usted piensa que está metido en esta historia y además bajo un nombre ridículo, mejor piense que hablo de otro individuo. Cualquier semejanza con la realidad ES premeditada, pero no persigo fines destructivos.
Además, fue solicitado que los resultados de mi investigación no sean publicados hasta el estudio previo de ella por parte de un comité especial. A ellos les debo mis respetos y obediencia en este sentido ya que permiten el desarrollo de mi trabajo. Por lo tanto, no esperen resultados si no hasta muy al final del cuento de este blog... por otra parte, da lo mismo: no es el objetivo.
Y finalmente, DE QUÉ TRATA LA MEMORIA. Ésta corresponde a un "Estudio Experimental del Comportamiento Dinámico..." de una estructura dañada por el terremoto que se produjo en Chile el 27 de Febrero a comienzos de este año que ya termina. Sin embargo, la selección de este tema es parte de lo que quiero relatar, por lo que lo dejaré para la próxima entrada.
Hasta pronto!!!
sábado, 25 de diciembre de 2010
Por qué existe este blog.
La explicación es sencilla. Durante el proceso de término de mi carrera universitaria me he enfrentado a una serie de situaciones y circunstancias relacionadas con mi memoria o "Trabajo de Título" que publicarlas bien le pueden ser útiles a alguien en el momento que esté tomando decisiones sobre el tema que elegirá para titularse (sobre las complicaciones que enfrentará o qué aspectos deberá considerar) o bien puede ser una forma de desquitarme, de dejar fluir la alegría, la rabia, expresar los problemas, las soluciones, relatar lo ridículamente imposible o absurdo de algunas situaciones e incluso reconocer dónde me equivoqué o fui realmente astuto (espero no descubrir que carezco de este tipo de experiencia...XD). En fin, es una bitácora de todo lo que ha sucedido y seguirá pasando, porque aunque ya empecé esta etapa, aun no la termino.
Ya iré contando... ¡¡Vamos, que ya se acaba!!
Ya iré contando... ¡¡Vamos, que ya se acaba!!
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